martes, diciembre 29






She´s waiting like an iceberg
waiting to changebut
she´s cold inside
she wants to be like the water
All the muscles tighten in her face
buries her soul in one embrace
they´re one and the same
just like water





Vivir del agua,
en el agua.
Nada de granizo.
Nada sólido.
Todo líquido.

El agua limpia,
refresca,
te hace sentir ligero.

El agua libera tus pensamientos.
Se lleva las tristezas,
te llena de energía.

[Sólo eso... que siga lloviendo]


Deolinda...

miércoles, diciembre 9





Recuerda que en cada puto
rincónde este planeta hay
algo que espera por vos!
(A.)
Deolinda...

martes, noviembre 17

...Diva...









Antiguamente una diva era
aquella mujer que se caracterizaba por:
“Una voz potente y bien proyectada
acompañado de un temperamento fuerte”.

¿Quien no te identificaría como tal?
Indudablemente lo sos.
Toda una diva para mí.

Amante de la fiesta y la risa.
De bailar y cantar.
De actuar.

Hace un tiempo miramos el video que desató
tu locura por participar en cada acto que se organizaba.
Jugaste a ser desde El Chavo hasta

una de las Viudas e hijas del rock and roll cantando “Lollipop”.
Pasaste tantos disfraces pero
aún hoy seguís recordando a cada uno

de ellos con el mismo cariño que te llevo a interpretarlos.

Claro que como toda mujer,
como cada mujer de esta familia
sos algo complicada a veces.
De un temperamento difícil de controlar.
Es tan fácil sabes cuando algo te molesta
como descubrir que algo te encantó.

Vivís preocupada por quienes te rodean. Siempre.
¿Pensas que nadie se da cuenta de eso?
Yo sí. Se como actuas, porque llevamos
la misma sangre.
Porque somos parecidas hasta en lo que muchos llaman “defecto”.

Amas tener bajo control hasta el más ínfimo detalle.
Todo tiene que ser perfecto.
¿Alguna vez pensaste que esas cosas
te desviaban del fin último, que era disfrutar?
Posiblemente no, pero ¿quién podría hacerte cambiar de opinión?
Cuando algo se te mete en la cabeza intentarlo
es imposible.

Siempre tuviste una meta. Un camino.
Lo conseguiste. Y seguiste.
Confiaste siempre en vos, en lo que sos, en lo que podias/podes hacer.
Buscaste una y otra vez la forma de mejorar.
De perfeccionarte.
Lo lograste.
Nunca te paralizaste.

Sos un ejemplo.
Un modelo.
Mi modelo.

Me diste algo único.
Una segunda hermana.
Una trilliza.
Un coctel de mi locura con la alegría de Ta.
Pero lo más importante: llena de tu fuerza.

¿Por qué esperar hasta mañana para decirte lo mucho que te quiero?
¿Por qué recién hoy quiero a escribirte esto?
Son cosas que no puedo contestar.
Pero queremos hacerte saber lo que sos para nosotras.

Sos una mujer fuerte,
Única.
Libre
Optimista
Siempre lo supimos
Y no queremos que dejes de serlo ahora.

Todo lo que conseguiste fue gracias a vos misma.
A tus fuerzas.
Tus ganas.
Hoy es igual,
Depende de vos.

...Fuerza...

Te amamos

lunes, noviembre 9





Actúa de la misma forma. Siempre. Tratando de escapar de su realidad.
Pretende olvidar lo que fueron esas últimas 24 horas.

Esperando ansioso el momento de encontrarse entre esas cuatro paredes.
Ese lugar que por ahora nadie puede usurparle. Esa fortaleza que nadie puede atravesar por unos largos (para él) 30 minutos.

Entra.
Cierra la puerta con dos vueltas de llave.
Pone ese Cd que en las últimas semanas es lo único que logra escuchar con atención.
Sube el volumen tan alto como para no enterarse nada de lo que pasa por fuera de esa puerta de madera.
No quiere escuchar nada que pueda perturbar o interrumpir ese momento de intimidad.
Comienza a dejarse llevar.
Abre las canillas.
Deja correr el agua.
El lugar se llena de calor.
De ruido.
Sus pensamientos, poco a poco, empiezan a desaparecer.
Algunos se van con el agua pero otros quedan flotando en el vapor.
Cierra sus ojos mientras sigue intentando poner la mente en blanco.
De a poco esa música va sonando cada vez mas lejos, mas despacio, mas lenta.
Así comienza el ritual de cada día.

Algo comienza a deslizarse sobre su cuerpo, sus brazos y su cara. Algo que puede ser tan frio como caliente. Puede cortarle tan fácilmente la respiración o hacerlo explotar en un gritar si lo toma desprevenido. Puede incluso hacer que se arrepienta de haber empezado el rito.

Lentamente va sintiendo como empieza a arder. Le quema.
Trata de hacer fuerza con sus dedos para dejar de sentirlo. Inútil intentarlo, ya sabe que es inútil intentarlo.
Esa sensación no va a calmarse con sólo hacer presión.
Intenta sacar sus manos para comprobar que el dolor acabó.
Pero no es así. No se fue. No calmó. Como siempre ¿no? Es imposible que el dolor se pase en un minuto.
Vuelve a estrujarse con las manos una y otra vez. Así como una y otra vez vuelve a detener la presión hasta sentir que el dolor se haya ido por completo.
Deja correr mucha agua fría para limpiarse de ese liquito que lo esta quemando por dentro.

Es el turno de la toalla, una camisa, o un poco de papel. La idea es limpiar, presionar, refregar. Seguir el mismo procedimiento que con las manos y el agua.
Sin embargo esta vez el efecto es diferente. La vista le queda entre nubes. Ve como a través de una ventana empañada, sucia o incluso engrasada. Vuelve a refregarse los ojos mientras trata de incorporarse.
Consigue tranquilizarse.

De a poco va volviendo a esa habitación de la que mentalmente se había ido. Vuelve a escuchar lentamente, y muy a lo lejos, ese tema que lo hace volar. No sabe cantarlo pero le trae mucha paz. Es más apenas entiende lo que dice. Sólo sabe que habla de una chica que detrás de su sonrisa esconde algo frío y blanco. Una chica tan infeliz como él.

Ese será su ritual de ahora en más. Así termina. Limpio. Más liviano. Renovado. Listo. Y con la mente preparada para afrontar otras 24 horas de la dura rutina de fingir alegría.

[es posible que las primeras veces que se produzca el contacto no lograremos contener el llanto, el grito o el enojo. Pero con el tiempo el mismo cuerpo se va acostumbrando a la sensación de quemazón. La mente se va adiestrando en la estupidez de esperar que pase, sin siquiera intentar detenerlo.]

…Cada día se repite la misma estupidez. Sin quererlo. Sin pensarlo.
Es la suave rutina del shampoo en sus ojos…

miércoles, octubre 14

[...Tarot por internet...]





La pregunta inicial no fue demasiado retorcida, mucho menos algo rebuscado. Todos inevitablemente caemos en la misma consulta, siempre algo sobre el amor queremos saber. El paso siguiente fue fácil, escoger tres cartas del montoncito repartido en tres hileras sobre la mesa.
Incrédula, como siempre, agarre el mouse y lo moví sin mirar ni pensar demasiado hacia una de las cartas que estaba en el medio. En realidad no sabría decir bien por donde estaba pero se que muy lejos no estaba. Por ultimo, ya es un clásico para mi, pedí también la última y la primera. El resultado fue:


EL LOCO: Como su nombre lo indica, esta carta se refiere a esa parte extravagante, escondida en todos nosotros, que tiende a la bohemia, a la locura, al amor, a la poesía y a la pureza. Avecina un tiempo falto de disciplina y sentido común, lleno de desorden. Es probable que últimamente tus relaciones estén tomando un rumbo inusual que prácticamente no comprendes, o que tu vida tenga cierto nivel de desorganización y no sepas qué hacer, pero no te preocupes de más, a veces es sano lanzarse al vacío y arriesgarse.

EL MAGO: Aunque parezca mentira, las ideas que te parecían imposibles pueden ocurrir como por arte de magia. Sería útil hacerte asesorar por un alguien que conozca de magia y energías para orientarte sobre los siguientes pasos a dar en tu vida, pues la combinación de habilidad, diplomacia y energía Ying que implica esta carta, se da sólo inusualmente. Es momento de acercarte a la ciencia del manejo de las energías para saber cómo comportarte. Por el momento, enciende una vela blanca y pide un deseo. Según esta carta, puede serte concedido.

EL CARRO: Indica que todo marcha sobre ruedas para ti en el aspecto material. Te indica que debes mantener la mirada hacia adelante y perseguir tus objetivos con tenacidad. No hagas a un lado tu plan de vida; ahora es cuando más debes seguirlo. También puede indicarte que es hora de tomar al toro por los cuernos en el asunto que te preocupa y actuar por ti mismo. No dejes nada en manos de los demás, conduce tú mismo el carro.

Tres cartas raras que no me parecen a simple vista muy coherentes ni posibles de combinar pero que en algún punto reflejan todo lo que tenia en mente escribir hoy. Me facilitó el camino. Y me soltó un poco los dedos.

Se que mi vida es un descontrol temporal, tal como lo dice la carta “el Loco”. Todo parece estar de cabeza. Al minuto estoy yo también con los pies para arriba. Pienso que estoy con los pies en la tierra. Miro todo como si estuviera en du lugar. Llega un terremoto que me arrasa y vuelvo a ver todo diferente. Todo mirando hacia un lado y yo hacia el otro. Peor lo más raro es que a veces lo disfruto. Me gusta y me divierte. Hay momentos en donde soy yo misma quien busca pararse en las manos para escapar de las estructura, de la rutina. Para ver las cosas dadas vuelta.

Con toda esta desorganización ¿puede realmente decirse que todo marcha sobre ruedas? “El Carro” parece estar equivocado. Mala carta. Mala elección. Sigo leyendo y entiendo porque la elegí sin mirar. Hay tantas cosas que dejo a mitad de camino por miedo o inseguridad que ya es tiempo de retomarlas y arriesgarme hasta saber si no hubo forma de esquivar el piquete fue porque realmente no debía seguir manejando por esa ruta y no que fue por temor a quedarme sin gasolina. Una gran coincidencia con mi primera elección.

Y por ultimo, según “el Mago”, hasta lo imposible puedo llegar a lograrlo con un acercamiento al arte de manejar las energías. Y sí, debo reconocer que hasta hace poco sólo emanaba energía negativa y miradas pesimistas. Pero eso esta cambiando. De a poco se va a notar el cambio. Las cosas imposibles quiero/intento creer que no existen. De algo así intentó intento convencerme el “señor positivo” una noche de gran catarsis. Todavía estoy haciendo el esfuerzo de entender todo igual que él.

Simple. Cortito. Al pie.

=)

viernes, septiembre 25





Me cansé de hacer de sabio profesor
de contarte historias que no me creía ni yo.
Me cansé de poner cara de comprender
de darte consejos y de no decirte que yo...
Me cansé de hablar de amor y de no hacerlo contigo
(Jarabe de palo)
...G.M. ...