lunes, noviembre 9





Actúa de la misma forma. Siempre. Tratando de escapar de su realidad.
Pretende olvidar lo que fueron esas últimas 24 horas.

Esperando ansioso el momento de encontrarse entre esas cuatro paredes.
Ese lugar que por ahora nadie puede usurparle. Esa fortaleza que nadie puede atravesar por unos largos (para él) 30 minutos.

Entra.
Cierra la puerta con dos vueltas de llave.
Pone ese Cd que en las últimas semanas es lo único que logra escuchar con atención.
Sube el volumen tan alto como para no enterarse nada de lo que pasa por fuera de esa puerta de madera.
No quiere escuchar nada que pueda perturbar o interrumpir ese momento de intimidad.
Comienza a dejarse llevar.
Abre las canillas.
Deja correr el agua.
El lugar se llena de calor.
De ruido.
Sus pensamientos, poco a poco, empiezan a desaparecer.
Algunos se van con el agua pero otros quedan flotando en el vapor.
Cierra sus ojos mientras sigue intentando poner la mente en blanco.
De a poco esa música va sonando cada vez mas lejos, mas despacio, mas lenta.
Así comienza el ritual de cada día.

Algo comienza a deslizarse sobre su cuerpo, sus brazos y su cara. Algo que puede ser tan frio como caliente. Puede cortarle tan fácilmente la respiración o hacerlo explotar en un gritar si lo toma desprevenido. Puede incluso hacer que se arrepienta de haber empezado el rito.

Lentamente va sintiendo como empieza a arder. Le quema.
Trata de hacer fuerza con sus dedos para dejar de sentirlo. Inútil intentarlo, ya sabe que es inútil intentarlo.
Esa sensación no va a calmarse con sólo hacer presión.
Intenta sacar sus manos para comprobar que el dolor acabó.
Pero no es así. No se fue. No calmó. Como siempre ¿no? Es imposible que el dolor se pase en un minuto.
Vuelve a estrujarse con las manos una y otra vez. Así como una y otra vez vuelve a detener la presión hasta sentir que el dolor se haya ido por completo.
Deja correr mucha agua fría para limpiarse de ese liquito que lo esta quemando por dentro.

Es el turno de la toalla, una camisa, o un poco de papel. La idea es limpiar, presionar, refregar. Seguir el mismo procedimiento que con las manos y el agua.
Sin embargo esta vez el efecto es diferente. La vista le queda entre nubes. Ve como a través de una ventana empañada, sucia o incluso engrasada. Vuelve a refregarse los ojos mientras trata de incorporarse.
Consigue tranquilizarse.

De a poco va volviendo a esa habitación de la que mentalmente se había ido. Vuelve a escuchar lentamente, y muy a lo lejos, ese tema que lo hace volar. No sabe cantarlo pero le trae mucha paz. Es más apenas entiende lo que dice. Sólo sabe que habla de una chica que detrás de su sonrisa esconde algo frío y blanco. Una chica tan infeliz como él.

Ese será su ritual de ahora en más. Así termina. Limpio. Más liviano. Renovado. Listo. Y con la mente preparada para afrontar otras 24 horas de la dura rutina de fingir alegría.

[es posible que las primeras veces que se produzca el contacto no lograremos contener el llanto, el grito o el enojo. Pero con el tiempo el mismo cuerpo se va acostumbrando a la sensación de quemazón. La mente se va adiestrando en la estupidez de esperar que pase, sin siquiera intentar detenerlo.]

…Cada día se repite la misma estupidez. Sin quererlo. Sin pensarlo.
Es la suave rutina del shampoo en sus ojos…

miércoles, octubre 14

[...Tarot por internet...]





La pregunta inicial no fue demasiado retorcida, mucho menos algo rebuscado. Todos inevitablemente caemos en la misma consulta, siempre algo sobre el amor queremos saber. El paso siguiente fue fácil, escoger tres cartas del montoncito repartido en tres hileras sobre la mesa.
Incrédula, como siempre, agarre el mouse y lo moví sin mirar ni pensar demasiado hacia una de las cartas que estaba en el medio. En realidad no sabría decir bien por donde estaba pero se que muy lejos no estaba. Por ultimo, ya es un clásico para mi, pedí también la última y la primera. El resultado fue:


EL LOCO: Como su nombre lo indica, esta carta se refiere a esa parte extravagante, escondida en todos nosotros, que tiende a la bohemia, a la locura, al amor, a la poesía y a la pureza. Avecina un tiempo falto de disciplina y sentido común, lleno de desorden. Es probable que últimamente tus relaciones estén tomando un rumbo inusual que prácticamente no comprendes, o que tu vida tenga cierto nivel de desorganización y no sepas qué hacer, pero no te preocupes de más, a veces es sano lanzarse al vacío y arriesgarse.

EL MAGO: Aunque parezca mentira, las ideas que te parecían imposibles pueden ocurrir como por arte de magia. Sería útil hacerte asesorar por un alguien que conozca de magia y energías para orientarte sobre los siguientes pasos a dar en tu vida, pues la combinación de habilidad, diplomacia y energía Ying que implica esta carta, se da sólo inusualmente. Es momento de acercarte a la ciencia del manejo de las energías para saber cómo comportarte. Por el momento, enciende una vela blanca y pide un deseo. Según esta carta, puede serte concedido.

EL CARRO: Indica que todo marcha sobre ruedas para ti en el aspecto material. Te indica que debes mantener la mirada hacia adelante y perseguir tus objetivos con tenacidad. No hagas a un lado tu plan de vida; ahora es cuando más debes seguirlo. También puede indicarte que es hora de tomar al toro por los cuernos en el asunto que te preocupa y actuar por ti mismo. No dejes nada en manos de los demás, conduce tú mismo el carro.

Tres cartas raras que no me parecen a simple vista muy coherentes ni posibles de combinar pero que en algún punto reflejan todo lo que tenia en mente escribir hoy. Me facilitó el camino. Y me soltó un poco los dedos.

Se que mi vida es un descontrol temporal, tal como lo dice la carta “el Loco”. Todo parece estar de cabeza. Al minuto estoy yo también con los pies para arriba. Pienso que estoy con los pies en la tierra. Miro todo como si estuviera en du lugar. Llega un terremoto que me arrasa y vuelvo a ver todo diferente. Todo mirando hacia un lado y yo hacia el otro. Peor lo más raro es que a veces lo disfruto. Me gusta y me divierte. Hay momentos en donde soy yo misma quien busca pararse en las manos para escapar de las estructura, de la rutina. Para ver las cosas dadas vuelta.

Con toda esta desorganización ¿puede realmente decirse que todo marcha sobre ruedas? “El Carro” parece estar equivocado. Mala carta. Mala elección. Sigo leyendo y entiendo porque la elegí sin mirar. Hay tantas cosas que dejo a mitad de camino por miedo o inseguridad que ya es tiempo de retomarlas y arriesgarme hasta saber si no hubo forma de esquivar el piquete fue porque realmente no debía seguir manejando por esa ruta y no que fue por temor a quedarme sin gasolina. Una gran coincidencia con mi primera elección.

Y por ultimo, según “el Mago”, hasta lo imposible puedo llegar a lograrlo con un acercamiento al arte de manejar las energías. Y sí, debo reconocer que hasta hace poco sólo emanaba energía negativa y miradas pesimistas. Pero eso esta cambiando. De a poco se va a notar el cambio. Las cosas imposibles quiero/intento creer que no existen. De algo así intentó intento convencerme el “señor positivo” una noche de gran catarsis. Todavía estoy haciendo el esfuerzo de entender todo igual que él.

Simple. Cortito. Al pie.

=)

viernes, septiembre 25





Me cansé de hacer de sabio profesor
de contarte historias que no me creía ni yo.
Me cansé de poner cara de comprender
de darte consejos y de no decirte que yo...
Me cansé de hablar de amor y de no hacerlo contigo
(Jarabe de palo)
...G.M. ...

jueves, septiembre 24





Un tropezón para darnos cuenta que no estaba superado. Un golpe para entender que no cambiaron las cosas.
Está perfecto. Lo necesitabamos pero era todo tan perfecto.... que hasta nos gustaba y nos habíamos acostumbrado a la sensación madurez.
…Deolinda y Tontolina preparan una nueva publicación. No pudieron coordinar un día aún por falta de tiempo. Pero retienen las ideas en sus cabezas …
G.M.

miércoles, septiembre 16







...No vas a poder...


Atte. Tontolina ...

sábado, septiembre 12

[...El amor se aleja como el agua del río...]







Únicamente el río conoce tu secreto,
ese secreto tuyo que es el secreto mío.
El río es un hombre de corazón inquieto
pero el amor se aleja como el agua del río.

Únicamente el río nos vio por la vereda,
y el rumor de sus aguas era como un reproche.
Tu piel era más blanca bajo la magra seda,
como el deslumbramiento de la nieve en la noche.

No importa que huya el agua como un amor de un día;
mi amor, igual que el río, se quedará aunque huya.
Únicamente el río supo que fuiste mía,
para que mí alma fuera profundamente tuya.

El río es como un viaje para el sueño del hombre,
el hombre, es como el río, un gran dolor en viaje.
Únicamente el río te oyó decir mí nombre
cuando las hojas secas decoraron tu traje.

Sí. El río es como un hombre de corazón inquieto
que va encendiendo hogueras y se muere de frío.
Únicamente el río conoce tu secreto.
Únicamente el río.

(José Ángel Buesa)

jueves, septiembre 10

[...Comunicación...]


¿Volver el tiempo atrás? No. No es necesario. Tenemos tiempo, no perdimos tanto. Apenas fueron unos meses de discontinuidad, de poca conexión, o mejor dicho con menos conexión.

Pero todo sigue intacto, todo sigue tan fuerte y sincero como antes. El tiempo no pasó para nosotras sólo se bloqueó momentáneamente la comunicación.


A mi no me gustaría volver el tiempo atrás. Me gustaría frenarlo lgunas horas, unos cuantos minutos. Llamarte. Que nos juntemos. Que nos sentemos en un lindo bar, con la mesa llena de cajas de té de durazno o una bolsa gigante de maní japonés. Y hablar hasta que ya no quede nada por contar. Y volver a empezar.


"YA quiero darte un abrazo que no termine más.Te quiero demasiado, te quiero dije? No, es un poco más. Te amo y quiero verte bien. Mañana seguramente no entiendas mi abrazo, salvo que leas esto..."


Me hubiese gustado haber leído esto hoy. Disfrutar del abrazo. Darte uno más fuerte.

te amo yo también. (y más)


...Tontolina...